Gabriela Mistral: la convicción de su disidencia en el tesoro de sus libros personales.

Por Gabriela Verdugo Weinberger

En el archivo del Museo Gabriela Mistral en la ciudad de Vicuña en el norte de Chile, existe una suerte de estantería vidriada donde se custodian los más de quinientos libros de la biblioteca personal de la poetisa.

Un tesoro bibliográfico que logró retornar a Chile hace pocos años, tras décadas de haber estado en el extranjero.

Se trata de libros editados luego del año 1938. Libros diversos, enigmáticos, algunos de ediciones únicas, otros repletos de simbolismos y de vinculación con nuestras raíces indoamericanas, como precisaba Gabriela.

En medio de ese tesoro, habita hace meses Breno Donoso Betanzo, escritor y sociólogo chileno, que está desarrollando una investigación única del legado y obra mistraliana.

Sumergido en esta colección de libros de ensoñación, Breno está revisando cada hoja, cada línea subrayada por la poetisa, sus maravillosos apuntes a pie de página, sus reflexiones de contra portada.

“Es un trabajo que hago con mucho sobrecogimiento y respeto”, nos indica Breno, que hasta la fecha es la primera y única persona que se ha adentrado en esta faceta desconocida de Gabriela Mistral: la mujer transgresora y libre pensadora.

El vínculo de Breno con Gabriela se hizo fuerte ya en su adolescencia:“la empecé a leer y me interesó encontrar en ella un germen distinto que bordeaba la normalidad”.

Sin embargo, sería hace diez años, cuando venía retornando a Chile, tras haber viajado por Perú y Bolivia, que su relación con Gabriela quedaría sellada.  Esa tarde de verano decidió hacer una parada en El Valle del Elqui y adentrarse hasta Vicuña. Llegó al mausoleo de Gabriela, en Montegrande, lugar donde sostuvo una profunda e íntima conversación con ella.

Luego en el año 2017 Breno otra vez se encontró en Vicuña. Esta vez en el museo de Gabriela. “En la biblioteca del museo encontré todos sus libros: ella estudió mucho la dimensión metafísica,  las religiones comparadas, la vanguardia de la nueva era, pero de una nueva era con influencias de Madame Blavatsky, Annie Besant, Rudolf Steiner. Gabriela se relacionaba mucho con el pulso sensitivo de sus raíces”.

Le consultamos a Breno, desde dónde debemos situarnos para reflexionar sobre la complejidad del pensamiento y creatividad literaria de Gabriela.

“No debemos hacer análisis reduccionistas de las mujeres que estudiamos. Me encuentro investigando una biblioteca privada, se trata de lecturas íntimas que ella no necesariamente ocupaba para producir su poesía.”

Breno ya lleva más de dos años gestionando junto al Museo recursos para sostener y fortalecer su investigación. Toda una red de matriarcado virtuosa se ha activado desde entonces. La directora del museo, Leslie Azócar, confió en sus conocimientos y consiguió que una habitante de más de ochenta años de Vicuña hospedara a Breno en su casa, que a estas alturas lo ha “amadrinado”.

 

Existen muchos puntos de contacto sorprendentes en la investigación de Breno.

Los libros de su biblioteca privada son ediciones post año ´38. Cinco años después del fallecimiento de su hijo Yin Yin. “Es como si Gabriela necesitara leer estos tipos de libros de homeopatía oriental, de yoga, o de la rosa cruz, para salvar a Yin Yin de las tinieblas del suicidio. Ya no le vasta la versión cristiana, católica. Ella se sumerge en estos libros tratando de guiar a Yin Yin”.

“Gabriela no estaba solo pendiente de lo etéreo y de lo teórico. Ella hizo un trabajo incansable desde la educación, lo social y político. Ella no se declaró feminista en su tiempo. Era muy crítica de lo que representaba Amanda Labarca, respecto de un feminismo burgués e ilustrado. Gabriela quería apoyar donde niñas, niños y mujeres, requerían educación”.

Breno no deja de sorprendernos con su apasionada y envolvente indagación. “El año pasado investigando en el museo, llegó una persona que hacía terapias alternativas y me dijo que dentro del mundo de otras dimensiones, a Gabriela Mistral le interesaba mi presencia develando sus libros, porque de alguna manera yo conectaba con el hecho de poder guiar a Yin Yin”.

En esos días en que recibió este misterioso mensaje, Breno llegó a la contratapa de un libro de Gabriela, donde encontró una frase escrita de su puño y letra: “la mano de Yin en la mía”. “Me di cuenta que tenía en mis manos el mismo libro que había tocado Gabriela. Se me representó una conexión, un cruce, un salirse del tiempo en ese instante. Fue algo muy sobrecogedor. También sentí mucho dolor y tristeza, en esto de cómo poder salvar espiritualmente a Yin Yin. Es como si fuera su última travesía.”

“Siento algo heroico por estar haciendo algo denso como analizar sus libros personales, pero también siento algo melancólico, una pena dulce, al adentrarme en una Gabriela que era una mujer que supo mucho de felicidad y de alegría.”

En Mujeres Con Todas Las Letra-z, la letra G, es Gabriela Mistral. Una mujer que sorprendió con su postura disidente, austera y repleta de convicción.

Buscamos a Breno para que nos detallara su inédita investigación tras leer un interesante artículo que publicó, titulado, Mistral Disidente. En él explica que, “En el poder de las letras, Lucila transita a Gabriela, la escritura se condensa en ella, nace dolorosa y lúcida: las construcciones sociales y culturales de su tiempo la constriñen a pasiones impotentes que ella disiente confinándose a una tribuna pública, poética, crítica, impensado para una mujer que no provenía de ninguna elite social ni económica, impensado para una mujer que debía aceptar su confinamiento al espacio privado del hogar: para romper estas cadenas, viajó por todo el territorio, de Antofagasta a Magallanes, haciendo clases para estudiantes, y obreras por las noches, en escuelas marginadas. Escribió artículos prístinos abogando por la instrucción de la mujer en la educación… recalcar que está en su obra en prosa la riqueza donde se recoge a la escritora libre pensadora y disidente, desmanteladora de burocracias, violencias y falsos íconos patriarcales. Mistral como aporte a la discusión de la perspectiva de género: transgresora,  puesto que la historia de su vida está marcada por desacatar los arquetipos e identidad convencional de una mujer doméstica y silenciada, confinada  a la maternidad: disidencia ante el orden establecido desde la configuración de un personaje, de un alter: místico, andrógino, en perfecta vibración con el universo, que muta, transmuta de siglo en siglo con un raudal de símbolos, signos, consignas, contradicciones y aprendizajes respecto de la subversión del género, removiendo categorías binarias, heteronormadas.”

Breno nos cuenta que “la última palabra de Gabriela antes de morir fue triunfo”. Reflexionamos en que quizás su imagen de misterio tenía que ver con que ella sabía que algo de su pensamiento iba a trascender.

Algo que tiene total sentido, ya que leer la prosa de Gabriela, es mirar un espejo muy actual.

“Algo vigente y además conectado por las raíces. A Gabriela le interesaban mucho los conflictos del mestizaje, a propósito de la violencia presente en aspectos relacionados con nuestras raíces. Algo que aun hoy persiste en el continente”.

“Tenenos una gran tarea al investigar a Gabriela por lo vigente y aportativo de su pensamiento. Lo mismo ocurre con su pensamiento pedagógico, muy en línea con la empatía, el afecto, lo sensorio, para luego pasar a los conocimientos teóricos. Algo comprobado hoy por la neurociencia.”

“Esa es la Gabriela que tenemos que traer y seguir estudiando. Una tremenda intelectual. Sensitiva.”

 

 

¿Cómo rescatamos a Gabriela de los estereotipos? Le preguntamos a Breno.

“A Gabriela no le interesaba reconocer su homosexualidad, porque era algo privado. Yo por ejemplo soy disidente sexual pero no me interesa ese rasgo. Me interesa el rasgo de su pensamiento y eso va más allá de la estructura binaria del género.”

“Ella siempre luchó contra prejuicios y estereotipos. Dio cuenta que el ser es algo más que encasillar. Su disidencia estuvo incluso en sorprender con que no se vistiera como se hacía en la época, en criticar a la política que reproducía vicios, en tener convicción al hacerse cargo de sus luchas y de las luchas de los demás”.

“Gabriela está constantemente transitando estructuras para confirmar que ellas se desvanecen en el aire. Y luego quedan como libres pensamientos que ejecutan un discurso. Eso finalmente es la figura de la maestra que te dice, ven te voy a conducir, pero luego serás libre y serás otro tipo de maestro y salvarás a más personas. Entonces empezamos a ver a una Gabriela que abre puertas a otras cosas, a las enseñanzas que ella misma retroalimenta. Así como también han hecho nuestras ancestras literarias.”

¿Qué te dicen los libros de Gabriela?

“Los libros me dicen: tranquilidad, el ritmo de la vida actual es deshumanizador. Descubre la riqueza de la literatura. Detente a pensar y pregúntate: ¿Vivo lo que creo realmente?”

Culmina nuestra conversación con Breno. Salimos al frío invernal y porteño de la ciudad. Pareciera que Gabriela sigue en la brisa gris. Fuerte, valiente, envolvente. Pareciera que en el silbido del viento escucháramos su voz diciéndonos: “las mujeres formamos un hemisferio humano”.

Un hemisferio, un planeta y un universo. Gabriela está en todo. Gabriela triunfa y trasciende. Sin duda una mujer con todas las letras para admirar, conocer y atesorar.

PODCAST – GABRIELA MISTRAL

A continuación encontrarás el audio de un recital con varios poemas de Gabriela resaltando su estilo de escribir y su expresividad poética, para que te adentres en el mundo de esta escritora fantástica.