Gabriela Mistral, prosa y poesía: enamorada, rebelde y feminista.

El 7 de abril de 1889 nació Gabriela Mistral, en Vicuña, entre “treinta cerros” como ella decía.

Mujer amante de sus sueños, maestra rural. Construyó una trinchera de poesías y prosas, una nueva palabra, que impregnó de amor y resistencia a nuestro continente y al mundo entero.

Primera mujer latinoamericana en recibir el Premio Nobel de Literatura en el año 1945.

Nos enseñó que existen besos enigmáticos, defendió la importancia de acceso de mujeres a la educación, visibilizó las injusticias sociales y económicas que enfrentaban:

“Instrúyase a la mujer; que no hay nada en ella que le haga ser colocada en un lugar más bajo que el del hombre. Que lleve una dignidad más al corazón por la vida: la dignidad de la ilustración. Que algo más que la virtud le haga acreedora al respeto, a la admiración, al amor. Tendréis en el bello sexo instruido, menos miserables, menos fanáticas y menos mujeres nulas… Que pueda llegar a valerse por sí sola y deje de ser aquella creatura que agoniza y miseria si el padre, el esposo o el hijo no la amparan. ¡Más porvenir para la mujer, más ayuda! Búsquese todos los medios para que pueda vivir sin mendigar protección” (Gabriela Mistral, “La instrucción de la mujer”, en La Voz de Elqui, Vicuña, 8 de marzo de 1906).

Hoy la recordamos como una mujer notable, como una Mujer Con Todas Las Letras. Sabemos que su obra de amor y vanguardia estará siempre iluminando a Latinoamérica.

Más detalles sobre su vida aquí