JUANA AZURDUY Y SUS COMPAÑERAS COLOMBIANAS

Por: María Alejandra Ríos Sánchez

 

El papel de la mujer en la independencia de América Latina ha sido invisible para muchos, pero mujeres como Juana Azurduy y las libertadoras de Colombia demuestran que su participación fue muy importante, acompañaron ejércitos, se encubrieron en los batallones, crearon colectivos de mujeres y gracias a ellas estamos aquí.

 

Juana Azurduy, Bolivia (1780 – 1862)

Juana representó la lucha indígena y mestiza del alto Perú, lo que hoy conocemos como Bolivia y Argentina. Luchó y comandó ejércitos enteros, fue teniente coronel y alzó su espada por la libertad del pueblo. Junto a su esposo Miguel Padilla, organizaron un batallón y un grupo de caballería con 25 mujeres llamado “Las Amazonas” que luchaban por la independencia de su territorio. Juana perdió a cuatro de sus hijos en batalla, y embarazada de su quinta hija luchó en el ejército de Manuel Belgrano. 

¿Las mujeres no sabemos luchar? ¿No sabemos liderar hombres? Por supuesto que sí, y Juana es un gran ejemplo para romper estos estereotipos a los que nos enfrentamos diariamente. Ella, siendo mujer en una época de hombres, batalló y  desempeñó un rol decisivo en la independencia de dos países en nuestro continente. Nosotras sí podemos batallar a diario en contra de lo que la sociedad nos ha impuesto.

En Colombia hubo muchas mujeres que colaboraron con la causa independentista en diferentes áreas: espías, escritoras, participantes en revueltas, etc. Por eso, y a propósito de que este año se celebra el bicentenario de la Batalla de Boyacá, te invitamos a conocer la historia de algunas de estas valientes mujeres:


 

Antonia Santos (1782 – 1819)

Antonia participó en varias guerrillas, entre estas, la de La Niebla, que estaba conformada por gente del Socorro y Tunja, y luchaban en contra de la monarquía española en estos territorios. Organizó una de las guerrillas más fuertes y ordenadas de Santander: la de Coromoro. Luchó por casi tres años en plena época de la Reconquista. Antonia, estando al mando, dio órdenes y guió a más de 40 personas a la Independencia.

 

 

Manuela Beltrán (1724 – 1781)

Manuela es uno de los ejemplos más grandes de lucha prerrevolucionaria en Colombia, pues con 57 años rompió el Edicto del Ayuntamiento en el pueblo de El Socorro, acto que dio pie a la Revolución de los Comuneros. Ella se convirtió en un símbolo de lucha y revuelta para los campesinos de esa entonces y todavía, en la actualidad, la recordamos como una mujer que rompió con los parámetros de la sociedad.


 

 

Manuela Sanz de Santa María 

Manuela creó la tertulia “Del buen gusto”, espacio en donde se discutía acerca de política, literatura, negocios, etc. En este lugar se crearon estrategias de revueltas y se reforzó la idea independentista de la época. La tertulia se hacía en la casa de Manuela y asistían Camilo Torres, Francisco José de Caldas, Miguel José Montalvo y otros personajes reconocidos de la Independencia. 

 

Francisca Guerra 

Francisca tuvo una tienda en la plaza y junto con otras mujeres comerciantes bloquearon la artillería y detuvieron al ejército español en la Revuelta, esto retrasó la detención de las personas que estaban participando en el Grito de Independencia. En un acto de valentía al unirse con sus compañeras, Francisca logró marcar un momento de la historia con un hecho que puede parecer insignificante, pero que fue muy importante para la revolución de la época. 

 

Es mucho lo que se ha escrito sobre  la Independencia y sus libertadores, pero  probablemente estas gestas no hubieran sido posibles sin el papel que desempeñaron muchas mujeres, con quienes hay una inmensa deuda histórica hasta el día de hoy. De igual manera, son muchas las mujeres afro e indígenas que pelearon de forma anónima por recuperar sus territorios, y continúan haciéndolo hasta el día de hoy en las mismas condiciones. Así como estas cinco mujeres inspiradoras, nosotras también luchamos y nos hacemos oír, y por medio de nuestras acciones diarias podemos cambiar actitudes y estereotipos que nos rodean todo el tiempo. 

Las libertadoras y todas nosotras somos Mujeres con Todas las Letras.