Marielle: “Vamos a resistir”.

Por Gabriela Verdugo Weinberger

“Negra, feminista y cría de la favela Maré”.

Esas solían ser las palabras con que Marielle Franco se presentaba en público.

La noche del miércoles 14 de marzo fue asesinada con cuatro tiros en la cabeza.

La cobarde ejecución de la que fue víctima, ocurrió un mes después que Michel Temer designó al general Walter Souza Braga Netto como interventor de las fuerzas de seguridad de Río de Janeiro.

Hasta ahora versiones preliminares indican que sicarios profesionales siguieron el automóvil en que se desplazaba Marielle por varias cuadras, hasta que le dieron alcance, disparándole en 9 ocasiones, logrando también la muerte del chofer, Anderson Pedro, que conducía el vehículo junto a ella.

Quizás aun estaba en la retina de Marielle el encuentro que había sostenido minutos antes junto a mujeres en el encuentro de “Jóvenes negras moviendo las estructuras”.

“Era una de las personas más increíbles que conocí, de una sonrisa contagiante, un ejemplo de que el lugar de la mujer es en la política. Marielle fue víctima de un crimen de clase, género, de raza, un feminicidio” señaló a Página 12 Nadine Borges, ex Presidenta de la Comisión de la Verdad sobre la Dictadura.

La militarización en las favelas y en la ciudad preocupaba a Marielle. Así como los frecuentes asesinatos de jóvenes negros en las favelas en manos de policías. Cuando Río de Janeiro fue dejada en manos de los altos mandos ella declaró: “la democracia está amenazada”.

La conmoción internacional que ha causado su ejecución ha levantado las voces de diversas entidades como Amnistía Internacional y Naciones Unidas, que exigieron públicamente que el gobierno esclarezca con rapidez el caso.

Manifestación en Rio de Janeiro tras la ejecución de Marielle. Foto CNN en Español.

Marielle era concejal del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) de Brasil, reconocida por su fuerte e inagotable trabajo como activista de los Derechos Humanos. Fue la quinta parlamentaria más votada en las elecciones del 2016 en Río de Janeiro.

Afro- brasileña, feminista, madre y socióloga, dedicó su vida a la defensa de los derechos humanos especialmente en los sectores populares de su amado Brasil.

Su convicción y su lucha partieron luego que una amiga fuera asesinada por una supuesta bala loca, en un enfrentamiento entre policía y traficantes de drogas.

Marielle nos deja a sus 38 años y Latinoamérica pierde a una mujer de voz poderosa, valiente y magnífica. Una mujer excepcional, de gran carisma, empatía e inteligencia. En la política liderada por mujeres, desde los ámbitos de derechos humanos, desde las favelas de Brasil y en miles de rincones del continente, lamentamos con profundo dolor su asesinato.

“Las rosas de la resistencia nacen del asfalto… Vamos a hacer política, vamos a resistir, vamos a dar la cara”, decía Marielle.

Un día antes de su muerte tuiteó: “… ¿Cuántos más tendrán que morir para que se acabe esta guerra?”

Luyara, la hija de Marielle al día siguiente de la muerte de su madre dijo por Twitter: “Mataron a mi madre y a 46 mil electores. Nosotros seremos resistencia por que tú fuiste lucha”.

#MarielleFrancoVive