Matías Asun Hamel, Director Nacional de Greenpeace Chile: “La mayor parte del movimiento medio ambiental está liderado por mujeres.”

Por Ignacia Imboden Fernández y Gabriela Verdugo Weinberger

Días complejos y con intensa actividad ha tenido Matías Asun Hamel, Director Nacional de Greenpeace Chile. Autorización de tronaduras por operaciones mineras en Isla Riesco en la región de Magallanes en el extremo sur de Chile, y peacks de contaminación en las ya denominadas zonas de sacrificio ambiental: Mejillones y Huasco en la regiones de Antofagasta y Atacama, y en la región de Valparaíso, Quintero- Puchuncaví, a poco más de una hora de la capital.

Son situaciones acaecidas en estas últimas semanas, que han levantado las alertas sobre un estado que muestra poca eficiencia al momento de intentar resolver con mirada sustentable, el cómo avanzar en la protección del medio ambiente. Matías, psicólogo social y ambientalista, analiza la situación desde la experiencia de estar desde el año 2010 en Greenpeace. Ocho años en que ha podido ver en primera línea el trabajo de lucha por la protección del medio ambiente, en gran parte del continente y el mundo.

Lo contactamos para detallarle sobre el pronto lanzamiento del libro ilustrado “Mujeres Con Todas Las Letra-z”, que en un recorrido por el abecedario, dará a conocer aspectos relevantes de la vida de 28 mujeres de América Latina, entre ellas, cuatro mujeres directamente vinculadas a diversas acciones que trasuntan en conciencia medio ambiental: Karla Weehlock Aguayo, mexicana, primera mujer iberoamericana en alcanzar la cumbre más alta de cada continente; Ngreikamoro, una de las jefas de la comunidad indígena Kayapó de Brasil, que lucha por proteger a la selva amazónica de la deforestación y de la llegada de trabajos mineros; Rigoberta Menchú Tum, guatemalteca, primera mujer indígena en recibir el Premio Nobel de la Paz y que actualmente lucha por la no expropiación de tierras de pueblos indígenas del mundo y Zoraida Luces de Febres, primera mujer científica botánica de Venezuela.

Hablar con Matías sobre estas mujeres activa en él un inmediato análisis. “En Chile la mayor parte del movimiento medio ambiental está liderado por mujeres”, nos dice.

“Eso se debe a varias razones, fundamentalmente a que la relación que tiene la mujer con el hábitat está menos alineada que los hombres. La mujer tiende a establecer un compromiso más cercano con ciclos de la naturaleza. Muchas veces, quienes primero perciben los problemas medio ambientales, son las mujeres. Esto se suma a que hombres están más distanciados por diversos motivos, como por ejemplo, en lugares aislados son operarios o empleados de empresas que contaminan, entonces, o están acostumbrados a esas condiciones, o están inhabilitados para denunciar.”

Matías nos habla de Leticia Caro, lideresa de los kawésqar, que en los canales de la Patagonia chilena, pelea contra salmoneras que destruyen el mar en Magallanes. Con Leticia, Matías nos despliega una nómina increíble de mujeres:

“Flavia Liberona, Directora de Fundación Terram, Adriana Hoffman, reconocida como líder ambientalista por la Naciones Unidas, Ana Stipicic ambientalista que lucha por proteger Isla Riesco, Giuliana Furci micóloga, investigadora, documentalista y directora de Fundación Fungi, Constanza Pinochet Baier, directora de Así Conserva Chile, que promueve conservación de biodiversidad, Sara Larraín, que ha tenido un rol clave en el surgimiento del movimiento ambiental, Macarena Soler, abogada ambientalista que participó en la creación de los parques en la Patagonia, Kristine McDivitt Tompkins en la donación y la visión detrás de Tompkins Conservation, buena parte de las asambleas socio comunitarias están lideradas por mujeres, Gabriela Burdiles, abogada de la ONG Fiscalía del Medio Ambiente FIMA, Florencia Ortúzar representa a AIDA en Chile, Ana Piquer, directora de Amnistía y defensora de activistas ambientales, Macarena Guajardo, directora de Fundación Basura. Nicole Ellena dirige Endémico. Susannah Buchan que nos sigue maravillando con las ballenas. Son muchísimas y no alcanzo a mencionarlas a todas.”

La lista parece interminable. Matías lamenta no ser tan bueno con los nombres como quisiera porque intuye estar olvidando a más mujeres notables. Y lo lamenta porque sabe que defender el medio ambiente es una labor no exenta de riesgos y en que las amenazas de muerte pueden ser algo frecuente.

Según Global Witnes el año 2017, 116 personas murieron en países latinoamericanos por defender sus tierras y enfrentar prácticas que afectan el medio ambiente.

Matías hace una pausa y recuerda a Macarena Valdés, activista medio ambiental chilena, cuyo fallecimiento fue atribuido a un suicidio, no obstante peritajes oficiales indicaron que no existen indicios que prueban que ella atentó contra su vida. “Una terrible sospecha de asesinato por razones de conflicto socio ambiental que se debe investigar a fondo”, precisa.

“Es muy duro ver amenazas de muerte, es algo que se da más de lo que imaginamos, por ejemplo, esto ha afectado al movimiento de conservación del agua en Petorca”- comunidad de la región de Valparaíso que ya lleva más de dos décadas de sequía y que ha sido declarada como zona de escasez hídrica-. “Esto es consecuencia de la sobreasignación de derechos de agua y ‘si sobra e damos a la gente’, eso nos tiene hoy con 600 mil personas en Chile usando agua de camiones en un país donde esto agrava la escasez hídrica”.

Esta semana Matías ha sido muy requerido por la prensa ya que en Quintero y Puchuncaví se han producido cientos de intoxicaciones, especialmente de niñas y niños, por la supuesta presencia de hidrocarburos en el aire en un territorio declarado zona de sacrificio por la desmedida presencia de industrias contaminantes sin fiscalización. Matías ha sido enfático al pedir públicamente el cierre de esas empresas contaminantes.

Katta Alonso, fundadora de Mujeres Zona de Sacrificio vive junto a esas fábricas contaminantes en la zona de Ventanas en Quintero- Puchuncaví. Matías la recuerda y nos explica que “se trata de una zona abandonada del rol del estado, una zona vulnerable, en que niños, niñas y mujeres son las personas más afectadas. Recién un mes después estudiantes podrán retomar clases que debieron ser suspendidas, porque no pueden recibir educación por la alta contaminación. Eso es una situación de mucha violencia”.

“Esa violencia la vemos también en cómo se reproduce y se feminiza la pobreza, con la incorporación forzada de la mujer a la fuerza laboral, que muchas veces se hace de las peores maneras posibles, con escasa protección ambiental. Por ejemplo mujeres temporeras en la agricultura expuestas a ambientes tóxicos, o en la pesca artesanal mujeres que absorbe mano de obra femenina pero en labores que se ven afectadas por la depredación del océano y empobrecimiento de la costa.”

“Debemos hacer un gran trabajo en torno a estas temáticas porque no está incorporada una mirada de género en política ambiental. En política global uno de los ejes principales es la mirada proactiva de género. Que se traduce en cosas del día a día, como en considerar, desde la eficiencia energética, que las necesidades de calefacción y de eficiencia no son iguales entre mujeres y hombres”.

Ante un panorama tan desolador, le consultamos a Matías con qué acciones es factible avanzar hacia escenarios más positivos.

“Educación y conciencia ambiental. A los primeros que hay que educar en materia medio ambiental es a las gerencias. Cuando uno explica el ciclo de vida de glaciares a niños y niñas, entienden perfectamente la función ecológica de un glaciar que permite que territorios estén hidratados. Pero cuando uno escucha hablar a gerencias de hidroeléctricas, mineras, termoeléctricas o salmoneras, diciendo que sí son sustentables. Me termino de convencer de que a estas personas hay que rehabilitarlas.”

¿Terapia ambiental?, le consultamos.

“Deben comprender que vivimos en un mundo de personas. Además les llevaría a hacer un largo tour por las zonas de sacrificio. En sus etapas formativas les hace falta tener cursos introductorios de economía circular. La formación empresarial tiene la visión de que la ecología es un problema. Destruir no puede ser parte de mi economía, no destruyo el medio ambiente para tener crecimiento. La ecología es democrática, o no lo es.”

“Afortunadamente existen empresas dedicadas al reciclaje, otras que promueven a las empresas B, otras que donan parte de sus ganancias a la promoción de iniciativas medio ambientales, también existe la banca ética que invita a que la pobreza y la destrucción del medio ambiente no sean parte de ningún tipo de negocio”.

El 24 de agosto recién pasado Greenpeace efectuó un importante anuncio de cambio en su dirección ejecutiva, cuyo foco, además del trabajo habitual, tendrá énfasis en la equidad de género. Ha asumido la dirección ejecutiva regional Natalia Machain. Natalia es abogada, experta en derecho medioambiental. Matías nos señala que “internamente estamos buscando equidad absoluta. Ya en este mundo no alcanza solo con que mujeres ganen lo mismo que hombres (brecha cero salarial posee actualmente Greenpeace). Además debemos sumar otras prácticas culturales, abrir espacios de reflexión, alianzas, etc”.

Estas adecuaciones que suma Greenpeace hacen de esta organización, una entidad que mantiene su conexión con los requerimientos de una ciudadanía cada vez más empoderada.

“Nuestra cantidad de socios aumenta, y claro el cambio climático, los hábitos, el consumo de plásticos, son cosas que importan. Esto implica que se está dando un cambio que la ciudadanía. Para nosotros es fundamental el hacer nuestro trabajo desde las propias personas, así que vemos como algo muy positivo el trabajo organizado que se impulsa desde cada comunidad. Tenemos mucho camino por avanzar. En eso requerimos mirada diversa, de mujeres, de pueblos originarios, del mundo público y privado. Hay más cosas que proteger todavía. La educación medio ambiental puede jugar un rol preponderante. Educar a las actuales y futuras generaciones y construir conciencia es muy importante. En ese sentido un libro que de a conocer historias de mujeres que han hecho cosas con fuerte conciencia medio ambiental sin duda será un aporte”.