Micro Editorial Hermana: creando libros cómplices para lo inefable.

Por Gabriela Verdugo Weinberger

“Somos una microeditorial feminista. Desde Talca para el mundo”, fue lo primero que leímos de Editorial Hermana.

Descubrirlas en redes sociales fue una sorpresa. Una sorpresa que arrebata suspiros de tanto que se anhela e imagina.

Y es que Editorial Hermana irrumpió con ideas sucintas y nítidas: “Llegó la hora de que tus escritos y dibujos vean la luz, o que sientas la fuerza de sacarlos de tu interior. Sácalos del closet”.

Conformada en marzo de este año, como microeditorial feminista y colaborativa, abrió su primera convocatoria a niñas, jóvenes y mujeres para que enviaran creaciones y accedieran a publicar. Requisito principal era respetar su línea editorial de promoción de vida libre de violencias, rechazando estereotipos y discursos de odio.

La convocatoria cerró con la recepción de más de cien obras en categorías de Micronovela y Cuento, Poema, Ilustración, Comic y Fotografía, que llegaron desde diversos rincones de Iberoamérica.

Actualmente el equipo se encuentra en proceso de revisión de las obras recepcionadas. En paralelo siguen depurando técnicas de impresión, ya que ellas serán las encargadas de dar vida a cada ejemplar de libros y fanzines en que publicarán las historias seleccionadas, que luego serán vendidos a precio justo, provisionando un porcentaje de ejemplares que serán entregados a las autoras.

Silvia, Andrea, Angélica y Pía, desde el periodismo, las letras, comunicaciones, arquitectura, diseño e ilustración, están pulsando el latir de Editorial Hermana. Entrecruzando saberes como nos precisan el día en que por fin las conocimos, en una tarde otoñal de la ciudad de Talca, en el sur de Chile en un valle que abraza los fríos entre cordillera y mar.

Las entrevistamos en su casa taller, en un lugar que pareciera ha decidido detener el tiempo. Una pausa singular se percibe en las integrantes de Editorial Hermana. Amistad, sororidad, comunidad, creatividad, talento, convicción y confianza aparecen con fuerza en sus palabras.

“Somos amigas hace más de diecisiete años. Este año al fin coincidimos en una ciudad. Antes siempre estuvimos repartidas”, nos explica Andrea.

Silvia agrega que “hace mucho tiempo decidimos que queríamos hacer algo las cuatro, así fue surgiendo la idea de la editorial. Al principio estuvimos viendo ideas de libros para re editar. Nos interesaba ir al rescate de las cosas.”

El retorno de un viaje a Mexico en que incluso hicieron un programa radial que se llamaba “Nunca más solas”, lo detonó todo. Postularon a fondos públicos del Ministerio de las Culturas en Chile y resultaron ganadoras.

Todo se dio, nos indica Silvia: “ser amigas, conocer los talentos de cada una de nosotras y saber que teníamos deseos de hacer algo bacán juntas.”

Les consultamos por el impulso y gran aceptación que han tenido en redes sociales, todo en el contexto de enormes movimientos feministas que se están dando a nivel global. Andrea nos explica que Talca es “una ciudad con movimientos feministas que están empezando a hacer cosas. Antes siempre se hablaba de género pero no de feminismo, al parecer había cierto temor en comprometerse mucho con algo. Porque en definitiva el feminismo es comprometerse con una lucha.”

Andrea hace una pequeña pausa y nos aclara que en todo este fenómeno global es posible percibir honestidad: “una vez que partes haciéndote cuestionamientos no paras, es un proceso personal que no se detiene, por eso es chocante ver el mundo con las gafas del feminismo, cambia incluso la visión de tu entorno más directo.”

Esa honestidad que nos relata Andrea es la que nos llamó la atención cuando vimos la imagen de Editorial Hermana.

Pía, la diseñadora del equipo, ha sabido capturar y mezclar de manera bella lo que muchas mujeres deseamos ver cuando cerramos los ojos y pensamos en mujeres en red, en trenza, en colaboración, compartiendo sus historias y saberes.

“Me pasa que la imagen es un proceso de observación. Por eso siempre le estoy pidiendo al resto del equipo que me digan qué han visto. Les pido que me manden contenidos o datos de escritoras. Todo sirve para tener un imaginario de cosas a la vista. Eso permite construir imágenes para poder comunicar todo lo que deseamos transmitir”, señala Pía.

Colores diversos y uso de trazo negro ya es característica de Editorial Hermana, según nos detalla Pía. “El negro tiene una potencia mayor que otros colores, por eso lo incluimos en el trazo del logo, como reflejo de la fuerza de lo que queríamos comunicar”.

 

¿Por qué Editorial Hermana?

“Buscábamos algo que hablara de amor”, indica Pía.

Silvia agrega que “a veces los relatos y lo que compartimos está cargado de dolor y de violencia, entonces buscamos el cómo revertir esa carga con un nombre que permitiera evocar otras cosas”.

“La idea de ser hermana, una hermana que te ayuda, que es cómplice, porque además los libros que vamos a publicar van a ser cómplices en todo este proceso de compartir públicamente una historia”, enfatiza Andrea.

Una vez más percibimos la pausa singular en Editorial Hermana. Nos hablan del amor, de procesos de sanación, de las más de cien obras que recibieron de mujeres con edades que van de los 17 a los 71 años. “Hacemos esto para decirles a otras mujeres que saquen sus relatos porque eso les sirve a otras mujeres. Estuvimos mucho tiempo en silencio, en el territorio de lo inefable… entonces ahora estos libros esperamos que sirvan para sanar”, explica Silvia.

Todas sonríen. Entre ellas se miran de reojo. Es tanta la sintonía de sus ideas que con silencios van reforzando sus consensos y avanzando en sus trincheras de ideas.

Anunciar las historias ganadoras, hacer lanzamiento editorial y seguir aprendiendo sobre la marcha son algunos de sus planes a corto plazo.

“Vamos a hacer mezcla entre lo artesanal y maquinaria, valorando los oficios, el trabajo colaborativo. Vamos a trabajar un formato que no será solo libro. Incursionaremos en el formato fanzine de libro de hoja plegada que favorece que se divulgue y se expanda en todos lados. La idea es dejar de ver los libros como algo sagrado y único”, explica Silvia.

Para seguir avanzando con otras convocatorias y permitir que el proyecto sea sustentable y crezca, desde Editorial Hermana están prontas a lanzar la agenda lunar “Hermana Lunática”: “una aliada del camino que estamos recorriendo, una bitácora que ayude a mirarse y sanarse”.

“Hermana Lunática” en su portada posee un tono azul, “una influencia de color que viene de alguna manera por el we tripantu, sin intentos colonizadores ni de apropiación cultural, sino desde el respeto y del sentido que nos hace siendo mestizas y habitantes del sur… por eso también decidimos que la agenda comenzara en este cambio de ciclo que se inicia con el solsticio y no con el calendario gregoriano”, precisa Pía.

De hecho la primera ilustración que posee la agenda es obra de una compañera que actualmente reside en Buenos Aires, Karina Aliaga, que ha estado experimentando hace algún tiempo con técnicas de revelado artesanal como la cianotipia, y que en esta colaboración lo vincula al poema “Sueños de Luna Azul” de Elicura Chihualaf, y en cómo cohabitan las montañas, las aguas, el cielo y la luna azul. “Nosotras esperamos pronto experimentar también con cianotipia, kalitipia y otras técnicas maravillosas”, nos explica Silvia.

Andrea agrega que la agenda “también posee humor, y una cuota de nuestras ridiculeces, ya que a través del humor también resistimos a las violencias y depresiones”.

Esta vez todas reímos. La ridiculez propia quizás o el momento intenso de movilizaciones feministas que inundan de esperanza.

Nos despedimos de las integrantes de “Editorial Hermana”, extrañando la presencia de Angélica que no alcanzó a sumarse a la conversación.

Casi empieza a anochecer, en el sur de Chile el invierno es de tardes breves. Seguramente en la casa taller prepararán aguas calientes de té, hierbas o mate. La conversación seguirá animada seleccionando material para publicar y las manos artesanas irán construyendo libro por libro, hoja por hoja, sacando a la luz historias de valientes mujeres.

Otra vez recordamos la trenza, el gesto de traspasar, la confianza de entregar un relato, el tesoro de un momento vivido que se vuelve libro para compartir. Todo eso habita en Editorial Hermana.

Si deseas apoyar este proyecto de estas inspiradoras Mujeres Con Todas las Letras, puedes adquirir un ejemplar de “Hermana Lunática” o reservar alguno de los libros que prontamente publicarán escribiendo a editorialhermana@gmail.com