NGREIKAMORO Y El LIDERAZGO FEMENINO EN LA LUCHA POR LA PROTECCIÓN DEL AMAZONAS Y DEL PLANETA

Por: María Alejandra Ríos Sánchez 

Hace unos meses el Amazonas ardía en llamas, Brasil se enfrentaba a una grave crisis ambiental y los pueblos indígenas resistían la opresión y el fuego, una vez más, tal y como vienen haciéndolo desde siglos atrás.

En lo profundo de la selva amazónica, alrededor de viviendas con techo de palma, hogueras y cientos de árboles, habitan hombres, mujeres y niños que día a día luchan por preservar su territorio. Entre ellos se encuentran los miembros del pueblo indígena de Kayapó, uno de los más grandes de Brasil, quienes habitan en las tierras de Mato Grosso y Pará a orillas del río Xingú. 

Hace un tiempo no muy lejano, el pueblo Kayapó no permitía que ninguna mujer fuera líder de sus aldeas, rol reservado tradicionalmente a los hombres. Las mujeres se dedicaban a los cuidados de la casa, los hijos y la elaboración de  pinturas corporales a base de pigmentos frutales. Con el paso del tiempo, las cosas fueron cambiando y actualmente existen tres lideresas quienes han demostrado su valentía y compromiso con la protección de sus aldeas. 

Una de ellas es Ngreikamoro de Kayapó, protagonista de la letra N del libro “Mujeres con Todas las Letra-z”. Ngreikamoro es la cabeza de la aldea Aukre y desde que comenzó su liderazgo ha luchado por unir a las aldeas aledañas frente a amenazas externas como la minería y la deforestación. 

Tuire, lideresa de la aldea Kapran-krere le contó al fotógrafo Pinar Yolacan (citado por VICE) hace un tiempo acerca de su rol en la comunidad: “Soy la tercera generación del liderazgo, mi tío y su padre fueron líderes en nuestra comunidad. Cuando mi tío murió y no había nadie que ocupara su puesto, decidí luchar para quedarme yo en su lugar. Aunque soy mujer, ya había estudiado lo que hacía mi tío y él me entrenó.”

Ellas son un claro ejemplo de la lucha que han vivido las mujeres indígenas por participar activamente en los espacios públicos, conservar sus raíces, cuidar su territorio y seguir conectándose con la madre tierra.  

El reto de estas mujeres se hace cada vez más grande, debido a la tala, la minería y la ganadería que están acabando con el ecosistema que más oxígeno da al planeta tierra. En Brasil, de enero a julio de 2019 se registró un aumento de la deforestación del 67% solo en el estado de la Amazonía, el más grande y más habitado por pueblos originarios. Esta grave situación se repite en Colombia y en el resto del planeta.

Tanto el pueblo Kayapó como el Mura viven la crisis climática y la deforestación de manera directa: “Todos esos árboles tenían vida. Necesitaban vivir, cada uno en su lugar. Pero la gente los quiere destruir. Nuestros esfuerzos son para proteger nuestra área, naturaleza, árboles y animales. Queremos para este lugar todos nuestros esfuerzos. Si es necesario, daré mi última gota de sangre por esta selva”, declaró Raimundo Mura, líder de la comunidad Mura.

La falta de conexión con la naturaleza hace que quienes vivimos en las ciudades no nos percatemos del daño que estamos haciendo al planeta para mantener nuestro estilo de vida y de consumo. A pesar de que las cifras relacionadas con la deforestación, la contaminación y la destrucción de la biodiversidad son alarmantes, ¿qué pasa después? ¿por qué nada parece cambiar? 

Está claro que la urgencia climática y social demanda nuestra acción y participación, ahora, no mañana. Así como Ngreikamoro desde su aldea pudo liderar y unir a su pueblo, desde nuestro lugar podemos empezar a generar conciencia y a exigir a nuestros gobiernos acciones concretas y efectivas para frenar el desarrollo económico desenfrenado, irresponsable y desregulado que nos ha llevado a destruir en poco tiempo los recursos naturales de los que depende la existencia misma de la especie humana. 

Es hora de dar el primer paso, sin miedo y por un futuro para esta y las próximas generaciones. La unión hace la fuerza y el cambio, aunque difícil, es posible.

Por su valentía, amor por la tierra y el Amazonas, la lideresas indígenas son las Mujeres con todas las letra-z de esta semana. Que su lucha sea inspiración para una nueva generación de lideresas y líderes preocupados por el bienestar de todas y todos.