Juliana: “Nuestro libro dará a conocer a las nuevas generaciones, historias de vidas de mujeres que se sintieron libres de construir sus caminos.”

Por Gabriela Verdugo Weinberger

Juliana González Ríos, nos cuenta que le encantan los silencios y las palabras combinadas con una taza de café recién molido. Su natal Pereira, zona montañosa y cafetalera por excelencia de Colombia, sin duda dejó bella huella en Juliana. “Crecí con la suerte de pasar mucho tiempo con la naturaleza”, nos cuenta.

Politóloga con corazón de periodista, hace más de una década decidió dejar Colombia para radicarse en Berlín, donde actualmente es corresponsal de política para Deutsche Welle.

Conversamos con ella en una inhabitual pausa entre América Latina y Europa. “No hay que olvidar que al estar en diferentes zonas horarias, tenemos el asunto de que mientras el día empieza para unas, se está terminando para otras”, nos precisa.

Además de su intensa agenda profesional y familiar, Juliana está embarcada en el proyecto Mujeres Con Todas Las Letras, donde es escritora del libro “Mujeres Con Todas Las Letra-z” un libro ilustrado que usa como excusa el abecedario para hacer un recorrido que permitirá conocer a mujeres valiosas de América Latina. De la A a la Z, cada letra será una mujer, y cada una un cuento. A su vez los cuentos estarán protagonizados por niños y niñas, lo que aportará a fortalecer la premisa de que los sueños no poseen género ni límites.

“Es el inicio de un proceso de construcción de identidades. Las niñas, en este caso las hispanohablantes, tienen el derecho a ver el mundo a través de diferentes prismas, a sacar su voz y a vivir sus propios sueños, sin que nadie les diga que eso ‘no lo hacen las niñas’. Una niña puede ser maestra, puede ser aviadora, cantante, conquistar montañas, regir sobre un territorio, ser deportista.  En América Latina hay que combatir flagelos como el embarazo adolescente y la deserción escolar. Proyectos como el libro “Mujeres Con Todas Las Letra-z”, quieren aportar a las discusiones públicas para encontrar soluciones, que abran el horizonte de las niñas. Nadie está condenado a vivir, según las limitaciones de su cuna”, señala.

Juliana llegó al proyecto invitada por Mabel González Pacheco, Directora Ejecutiva y Coordinadora en Canadá de Mujeres Con Todas Las Letras, y Escritora.

“Todo empezó con una llamada de Mabel, con quien estudié en Alemania. Me contó de su idea y me fascinó, porque compartimos la misma visión de empoderamiento femenino. ¿Qué mejor que empezar la tarea con un libro que recogiera historias de mujeres latinoamericanas? Era un reto porque también implicaba reconectarnos con nuestras mujeres-raíces en la distancia. Un ejercicio bellísimo, sobretodo cuando se vive en países que tienen luchas femeninas en otra etapa. Era difícil decir que no al proyecto, pero me costó tiempo poderme sumar de manera más activa.”

Juliana nos cuenta que le encanta el simbolismo del libro “Mujeres Con Todas Las Letra-z”: “Vivimos en un mundo donde la imagen juega un papel central en la comunicación, y a través de ella podemos transportar a las niñas de nuestra región a historias que hemos creado, a partir de personajes reales. Estas historias son herramientas que abren la mente, que permiten soñar con destinos diferentes. No estamos ‘condenadas’ al entorno y no es cierto que no podamos, como mujeres, seguir nuestros impulsos. Es difícil cuando todo el mundo en la familia dice cosas como ‘esto no es para las niñas’, o ‘compórtate como una niña’, o cuando la publicidad nos impone un patrón de gustos ‘para niñas’. Me gusta pensar en que vienen generaciones de niñas más libres para decidir y para actuar. Me encantan las mujeres del libro porque rompen estereotipos de su tiempo, de su género, de su lugar de nacimiento. Me parece que hacer sus historias visibles dota de argumentos a las nuevas generaciones. Es como abrirle la puerta a la jaula de un pájaro para que pueda batir las alas y volar.”

Avanzar en el reto de escribir cuentos para el libro no estuvo exento de dificultades. “Compaginar diferentes aspectos de la vida como la maternidad, la vida laboral y proyectos como éstos, no siempre caben en el formato 24/7 pero hacemos lo imposible para que el libro vea la luz… aunque haya sido una larga concepción. Creo que por aquí va el siguiente reto de la vida: no solo hacer lo que se quiere, sino lograrlo sin tantas renuncias.”

El equipo de Mujeres Con Todas Las Letras está conformado por profesionales que viven en Colombia, Chile, Canadá, España y Alemania. Esta distancia ha planteado dificultades al momento de querer conjugar de manera óptima los talentos de cada integrante del equipo. Juliana nos explica que “es un proceso muy orgánico, en el que se conjugan muchos elementos: la creación literaria, la parte administrativa, los elementos comunicacionales. Hay sin duda una lección muy valiosa y es que no importa cuan parejas ardan las llamas por un proyecto, siempre hay que hablar a tiempo sobre lo que no funciona. Es decir, el diálogo es fundamental en un equipo multidisciplinario y multicultural. Los códigos personales toman tiempo y a veces se subestima este aspecto.” En este sentido Juliana nos detalla que el aprendizaje más significativo que le ha brindado el proyecto es “aprender a decir no, es edificante para todas las partes.”

Le consultamos a Juliana cómo desde el equipo asumieron el desafío de investigar y seleccionar a 28 mujeres de todos los países de América Latina para que fueran el alma de cada cuento del libro, representando a ámbitos y quehaceres muy diversos.

“Creo que había personajes que cada una quería que estuvieran allí, y otros que se fueron dando en el proceso de hacer operaciones de rastrillo en Internet y en bibliotecas. No siempre fue fácil y es que la historia de las mujeres ha estado oculta y sus aportes minimizados, en el mejor de los casos.”

“Este libro es un vehículo para conectar historias de vidas de mujeres que se sintieron libres de construir sus caminos, con las de nuevas generaciones que tienen la oportunidad de conocer un poco más acerca de estas pioneras. Soñamos con que en las casas se eliminen esas limitaciones del lenguaje, que se motive a las niñas a escucharse a sí mismas y  a creer en ellas. El libro rescata voces y pretende hacerlas audibles a un público más amplio.”

En “Mujeres Con Todas Las Letra-z” existe una trabajada mirada de derechos humanos que les hizo definir que el libro estaría protagonizado por niñas y niños. La inclusión como elemento articulador del libro hizo nacer a cinco personajes infantiles ilustrados que protagonizan los 28 cuentos del libro: Tomás, Hanna, Porfiria, Penélope y Baldomero.

Hanna es el personaje que creó Juliana. Le preguntamos cómo concibió a este personaje.

“Tengo en casa dos fuentes de inspiración permanente, y es que ¡hay que ver los bolsillos de mis hijas y su capacidad para imaginar historias! Así que las escuché con atención y metí mi mano en varios de sus bolsillos.”

¿Cuáles son las Mujeres Con Todas Las Letras de tu vida?

“A mí me inspiran las mujeres que deciden vivir sus vidas sin miedo al qué dirán: en la vida real, en los libros, en las películas. Las mujeres que escuchan sus instintos y que son fieles a sí mismas. También me inspira la maternidad que lleva todo al límite, a ese amor en superlativo, pero también con los pies en la tierra. Me inspira y a veces me aterra, porque en el proceso puede uno mismo perderse. Me inspiran los hombres que entienden que la virilidad es tener la capacidad de solucionar las diferencias hablando, que se alegran de compartir su vida con mujeres libres y no sumisas.”

¿Ves este libro como una herramienta necesaria y útil al momento de educar en equidad de género y empatía social?

“El libro es sin duda una herramienta visual en un momento muy interesante de la historia: las voces femeninas se levantan a lo ancho del mundo para decir, aquí estamos y somos seres humanos, con historias de vida, con un potencial infinito y con soluciones a los problemas reales. El mundo no puede seguir ignorando o maltratando al otro 50% de la población.”