Silvia: Cuando la lectura es contagio inspirador.

Por Gabriela Verdugo Weinberger

Silvia Ardila Gómez, periodista, comunicadora, colombiana y madre de Gabriela. Trabaja desde casa y sueña en tinta, papel y letras.

Es conocida en el mundo de las redes sociales como La Recomendadora de Libros. Su Instagram nació en enero de este año y en pocos meses ya suma miles de seguidoras y seguidores. Todo un mérito en Colombia, país en que en promedio se leen cinco libros al año por habitante.

En su foto de perfil la vemos sonriente, con un libro en las manos y un bello jardín de fondo. “La devoradora” de libros pensamos que debiese llamarse. Y es que escuchar su historia de infancia junto a páginas y más páginas, es transportarse a un mundo construido sobre letras.

Conversamos con ella en una de las breves pausas de sus ajetreados días.

“Le robo tiempo a la vida para leer” nos señala.

Se confiesa tímida e introvertida, no obstante en redes sociales mantiene permanente comunicación con su comunidad y su pluma fluye feliz y bella. Silvia ha encontrado un nicho para compartir esa vibración maravillosa que ocurre cuando nos sumergimos en un libro.

Nos explica que todo comenzó “por las ganas de compartir e inspirar. Leí un libro y me pareció tan bueno que quise contarlo a mis amigas y amigos en redes sociales”.

“Yo siempre he sido buena lectora, además me gusta mucho escribir. Todos y todas tenemos algún don en la vida: yo soy buena contando historias. Entonces decidí usar esto para contar historias sobre las historias”.

Silvia sonríe cuando escucha sus palabras. Sonríe incluso con la mirada. “Quiero contagiar las ganas de leer”.

Algunos días sale con su Gabriela de dos años y medio a una librería cercana a buscar libros para encantarse. En el cole ya notan el gusto de Gabriela por los libros.

“Vengo de una familia que siempre ha leído mucho. Mi casa estaba llena de libros. Mi mamá trabajaba mucho pero cuando llegaba en las noches era infaltable nuestro cuento para dormir”.

“Tenía libros en mi dormitorio y había una biblioteca en casa. Mi mamá hasta el día de hoy siempre está leyendo un libro: ella es mi principal book dealer”, nos dice entre risas.

Esa pasión por las letras heredada desde su madre, es ahora vertida hacia su Gabriela. “Todas las noches leo con ella un cuento”.

Silvia nos detalla que en sus posts habla de “historias que de verdad me han gustado. Trato de vincular lo que siento en un libro a mi historia personal, en definitiva son recomendaciones de libros que espero que le hagan sentir a la gente que vale la pena leer. Sería ideal que dejemos de pensar que leer es de elites o para intelectuales”.

Le consultamos a Silvia como partió todo.

“Fue una apuesta atrevida, hay que perder el miedo a que te juzguen. No soy experta, pero leo bastante y sé lo que escribo”.

“Todas las mujeres tenemos dones que sirven para contagiar a alguien y tenemos la posibilidad de sembrar una semilla en alguien. Muchas veces siento que todo esto vale la pena al evidenciar, por ejemplo, que diez personas se animaron a leer un libro”.

Los desafíos en la vida de Silvia no cesan. Pareciera que la vemos construyendo puentes con sus libros cuando nos dice que anhela encontrar espacios más grandes de promoción e intercambio de lectura.

“Ha sido importante acceder a esta posibilidad de descubrir que en las redes podemos generar relaciones y conocimientos. Y que además pueden tener utilidad para la sociedad, para construir cultura”.

La empatía de Silvia sale por sus poros literatos cuando le consultamos sobre cómo estimular a que más mujeres se atrevan a concretar sus proyectos y sueños. “Así como muchas mujeres, tengo una hija, trabajo. A pesar de llevar una vida agitada encuentro tiempo para la lectura. Me interesa dejar un mensaje es especial a las mujeres porque entre las múltiples labores que tenemos a veces olvidamos nuestras pasiones. Recomendar libros para mi es una pasión”.

Pasión y regalo porque cada texto en que recomienda un libro está vinculado profundamente a su vida. Silvia es de esas personas imprescindibles que cada momento lo puede relatar en torno a un libro. Aquí un extracto de su autoría:

“…Y leí a Sábato y Saramago y a Fontanarrosa y a Restrepo y otra vez a Allende. Libros fáciles y libros difíciles. Me fui del país y aprendí que uno puede leer en cualquier momento y siempre cargar un libro. Hoy, a mis 35, quiero leer más y más porque esta pasión es cada día más profunda (como lo son las buenas pasiones, no?): descubrir historias, sumergirme, sentir, terminar un libro, tomar otro y ahora compartir esa pasión con ustedes.”

Entonces, a robarle tiempo a la vida para leer. Permítase el contagio inspirador, así como lo hace Silvia, una Mujer Con Todas Las Letras.